jueves, 19 de agosto de 2010
miércoles, 18 de agosto de 2010
Himno de polonia

Polonia es una república parlamentaria. Su nombre oficial, República de Polonia (Rzeczpospolita Polska), se remonta a comienzos del siglo XVI. El emblema nacional es, desde hace más de siete siglos, un águila blanca sobre fondo rojo. Los colores nacionales de Polonia son el blanco y el rojo. En la bandera nacional, ambos colores aparecen representados en dos mitades iguales, la parte superior es blanca y la inferior roja. La bandera nacional de Polonia con el escudo del Estado se utiliza en el extranjero como bandera de las representaciones diplomáticas y en la mar como bandera de la marina mercante.
Los colores nacionales de Polonia provienen del escudo nacional, la parte blanca representa al Águila Blanca y la parte roja la superficie del escudo. Sus raíces se remontan al siglo XIII, cuando el águila blanca fue fijada sobre una superficie roja por los príncipes de la dinastía de los Piast. El blanco y el rojo empezaron a aparecer en los escudos y estandartes de la caballería, en los guiones de la caballería pesada polaca y en las banderas militares.
En Polonia se celebran con particular solemnidad dos fiestas nacionales: el 3 de mayo (aniversario de la Constitución aprobada el 3 de mayo de 1791, que fue la primera constitución de Europa y la segunda del mundo) y el 11 de noviembre (Día de la Independiencia).
Muy interesante, marcada por bellos episodios, es la historia del himno polaco. Una abundante documentación y muchos recuerdos relacionados con el himno se guardan en un museo instalado en la casa natal de su autor, Józef Wybicki, en una aldea del norte de Polonia. Józef Wybicki escribió la letra del himno en julio de 1797, cuando, como soldado de las Legiones Polacas que luchaban al lado de Napoleón, se encontraba en Italia. El poema, que comenzaba con las palabras "Polonia no perecerá mientras nosotros vivimos", con la melodía de una mazurca, no tardó mucho tiempo en convertirse en la canción patriótica más popular de los polacos, acompañándolos durante sus luchas por la libertad a lo largo de más de un siglo de ocupación extranjera. La melodía de esta canción, tan querida por los polacos, oída durante los actos solemnes, evoca el recuerdo de las aspiraciones y del sacrificio de muchas generaciones anteriores y despierta una reflexión sobre el futuro de la actual Polonia, ya independiente, que a costa de grandes esfuerzos, construye el bienestar y la prosperidad de sus ciudadanos y un Estado normal, libre de amenazas externas.
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